En América Latina, el desarrollo en latitud, la disposición de los relieves con respecto al viento y el carácter de las corrientes marinas, son los factores que condicionan la distribución de los climas.
En América Central podemos distinguir tres sectores: el septentrional (Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras y Nicaragua), el meridional (Costa Rica y Panamá) y el Antillano (Grandes Antillas, Pequeñas Antillas y Bahamas).
En general el clima en América Central es cálido, de temperatura elevada (clima tropical), y en un área muy reducida se presenta clima templado.
Existe un gran contraste pluviométrico entre el sector oriental y occidental de América Central. En el sector oriental y las antillas hay abundantes precipitaciones entre mayo y octubre. En el sector costero del pacifico las precipitaciones en general son escasas y de origen monzonico, con la excepción de Costa Rica y Panamá.
América del Sur también presenta grandes contrastes climáticos. En el sector septentrional, pese a encontrarse en la zona ecuatorial; el relieve señala la presencia de climas templados, tropicales y aun polares en altas cumbres. Se desarrollan también climas templados en latitudes medias y tropicales en la costa.
Resulta interesante el caso climático de Chile, país que por su gran desarrollo longitudinal (4270 Km.) y singular emplazamiento (entre el Pacifico y los Andes), presenta una gran variedad climática, desde climas desérticos costeros (Arica a Zapallar) y desérticos normales (desierto de Atacama), hasta climas esteparicos fríos (zona de Punta Arenas) pasando por la variedad de clima templado.
En la parte oriental de América del Sur, por efecto de vientos alisios, se producen lluvias entre enero y mayo. Estas precipitaciones son abundantes en el sudeste de Brasil, Uruguay, cuenca amazónica y el gran chaco y escasas en el resto del sector oriental.